Un exjuez del certamen Miss Universo, Omar Harfouch, ha encendido una tormenta mediática al afirmar que la elección de Fátima Bosch como Miss Universo 2025 fue un fraude. Harfouch aseguró que hubo un jurado paralelo y decisiones tomadas fuera del escenario oficial, además de la existencia de acuerdos comerciales entre el dueño del concurso, Raúl Rocha, y el padre de la ganadora. Estas acusaciones han provocado ruido en redes y entre seguidores del certamen.
Harfouch indicó que dispone de documentos y testimonios que detallan la supuesta manipulación del proceso, y anunció que los hará públicos en un documental. Según su versión, ciertos nombres ya estaban preseleccionados antes de la gala final y algunos miembros del jurado habrían sido reemplazados por allegados a la organización. Las declaraciones han puesto en aprietos la credibilidad del evento y desatado pedidos de investigaciones independientes.
Voceros de Miss Universo y representantes de Raúl Rocha rechazaron las imputaciones, calificándolas de infundadas y motivadas por intereses personales del exjuez. La familia de Fátima Bosch se ha mantenido en silencio, aunque algunas voces en su entorno han defendido su trayectoria y descartado la idea de un acuerdo económico que explique la coronación. Mientras tanto, seguidores y críticos debaten la veracidad de las acusaciones en foros y redes sociales.
El caso reavivó el debate sobre la transparencia en concursos de belleza y la influencia de la industria en los resultados. Organizaciones y aficionados han exigido claridad y una auditoría que aclare los hechos. La atención ahora está en la publicación del material que promete Harfouch y en la respuesta oficial de las partes, cuyo desenlace podría definir la reputación del certamen. Mientras tanto, expertos en concursos exigen protocolos más estrictos y transparencia en el proceso.