Raúl de Molina sorprendió a los televidentes de El Gordo y la Flaca al revelar en plena transmisión el complicado problema de audición que enfrenta desde hace varios años y que, según explicó, ha empeorado con el paso del tiempo. El conductor cubano contó que recientemente acudió al especialista después de cuatro años sin revisar su condición y recibió un diagnóstico que lo dejó preocupado.
Según explicó, ha perdido más del 80% de la audición en uno de sus oídos y más del 70% en el otro, por lo que actualmente escucha solo una pequeña parte de los sonidos. El presentador comentó que, aunque puede conversar sin dificultad cuando una persona le habla de cerca y en un ambiente tranquilo, la situación cambia por completo cuando se encuentra en lugares con mucho ruido, como restaurantes o aeropuertos.
En esos sitios le resulta muy complicado distinguir las voces, algo que incluso su esposa le ha hecho notar en varias ocasiones. Debido al avance de su pérdida auditiva, el especialista le informó que ya reúne las condiciones para recibir un implante coclear, un dispositivo que se coloca mediante una intervención y que podría ayudarle a mejorar considerablemente su capacidad para escuchar.
Raúl de Molina explicó que el procedimiento consiste en implantar un aparato en el oído y utilizar un dispositivo externo para procesar mejor los sonidos. Sin embargo, dejó claro que todavía no ha tomado una decisión sobre si se someterá o no a la cirugía. La confesión del conductor generó preocupación entre los seguidores de El Gordo y la Flaca, quienes rápidamente le enviaron mensajes de apoyo y buenos deseos a través de las redes sociales, esperando que encuentre la mejor solución para cuidar su salud.